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9 de septiembre de 2015

¡VAYA ARGUMENTOS!

He puesto la tele para ver el telediario y me ha llamado la atención la argumentación que una señora  diputada ha dado. Se refería a la no aprobación de la ley del aborto y decía que, si no se aprobaba, harían que, las chicas que quisieran abortar, lo hiciesen ilegalmente, en la clandestinidad y con un gran aumento del riesgo personal de la que quería abortar.
He pensado en otros argumentos parecidos. A ver qué les parece.  Si alguien me detiene por atracar un banco, está atentando contra la libertad de mi persona; pues, como consecuencia,  me encerrarán en la cárcel, privándome de libertad.  O este otro: Si me emborracho, que nadie me diga nada: pues, los actos que haga embriagado, son actos de los que no soy responsable por estar bajo los efectos del alcohol y, por tanto, puedo hacer lo que me plazca.  ¿y por qué no este otro?: Si voy andando por la calle y alguien  me parece que me mira de mala cara, me lo cargo, porque, si no, la próxima vez, él podría hacerme daño a mí.

Son argumentos que no tienen ni pies ni cabeza. Argumentos que a nadie se le ocurriría dar en una conversación. Bueno, el primero lo dió una diputada en el parlamento y se quedó tan pancha.
Es lamentable que hablemos tanto y pensemos tan poco. Alguien dijo: Fui a hablar y no hable y no me penó.  Sobre todo, cuando mantenemos una conversación acalorada ó cuando tenemos demasiado interés en una parte, es muy fácil caer en argumentos que no son tales o en formas de comportarse que no son las más adecuadas. Hasta la saciedad tenemos ejemplos de esto en los mítines de nuestros políticos, sobre todo en plena campaña electoral donde todo vale con tal de conseguir votos.

No dejo de pensar en el argumento de la señora diputada. Por qué no se propone en el parlamento el permiso de armas libre? Que cualquiera pueda andar en la calle con pistolas, fusiles..., lo que quieran.
Por qué no se aprueba la ley del más fuerte?
Estas propuestas resultan  absurdas y fuera de nuestra sociedad. Sin embargo, no vemos tan absurdo e incluso intentamos imaginar alguna razón para la aprobación del aborto, para el libertinaje de expresión, para el acopio de poder y dinero, para las ideologías extremistas, para tantos y tantos abusos que vemos y callamos e intentamos no enterarnos, aunque veamos los efectos en la persona.
Las drogas que matan a las personas, el menos precio por los valores humanos que deshace a la sociedad.... Quizás sea mejor, hacer la vista gorda y mirar hacia otro lado?... Estamos tratando con personas a quienes las circunstancias influyen para bien o para mal. Y estamos en una sociedad donde parece que el mal es el que domina; y así no podemos seguir, porque las consecuencias aparecen muy  pronto con resultados que ya vemos y sentimos.

Es difícil una solución rápida. Pero, al menos, tenemos que buscar todos y cada uno una solución.