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8 de marzo de 2017

¿SANTIDAD...?

Cuando hablamos de santidad, parece que estamos refiriéndonos a actuaciones heroicas, extraordinarias, cosas raras de antaño...Sin embargo, todos estamos llamados a la santidad.
 "Sed santos porque  Yo soy Santo".
¿Qué es la santidad? Es un deseo de cada uno de nosotros de proceder según la voluntad de Dios.
Este deseo, mediante la gracia de Dios, es lo que hace que procedamos en nuestras circunstancias según la voluntad divina y, por tanto, nos mantengamos en santidad.
No es por tanto un deseo de actuaciones fuera de lo normal, raras o heroicas....Es simplemente un deseo de actuar según la ley de Dios , contando siempre, por supuesto, con su gracia, que es lo que
sublima nuestra actuación.
En lo que corresponde a "deseo" es algo que proviene de nosotros. Es una decisión de nuestra voluntad a obrar de una determinada forma (según el mandato divino). La intervención divina está en la concesión de su gracia para que así sea . Encaja estupendamente la frase de San Agustín: "Dios que te creó sin tí,  no te salvará sin tí". Si nosotros damos el paso de querer  ser rectos en nuestros actos según la voluntad de Dios y pedimos que nos conceda su gracia, seguro que la conseguimos ("pedid y se os dará").
Todos y cada uno  estamos llamados a este estado de santidad, un estado de aceptación de nosotros a Dios y de Dios a nosotros, que hace que participemos en comunión con Dios y con todas las criaturas. En realidad es una anticipación del cielo aquí en la tierra.

15 de febrero de 2017

LA VERDAD Y LA VIDA

Es un texto muy conocido: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Con frecuencia, cuando nos ponemos a meditar en este texto, lo hacemos con la primera parte: "Yo soy el camino". La verdad y la vida, lo pasamos un poco por encima, sin darle importancia.
Me gustaría pensar en voz alta sobre estas dos afirmaciones: Yo soy la verdad y yo soy la vida.
En este mundo parece que nada es lo que aparenta ser. Parece que nuestro cuerpo se mueve, piensa y vive por sí mismo y , en realidad, nuestro cuerpo es una materia inerte, que sirve de sostén a algo que no vemos y que es lo que mueve nuestro cuerpo, piensa y hace que nuestro cuerpo se desarrolle y viva. Si miramos a nuestro alrededor, nos parece que conocemos a nuestros vecinos y nos damos cuenta de que no sabemos nada de nadie.... Y Jesucristo dice: "Yo soy la verdad". Esta frase, en boca de cualquier otra persona, nos sonaría a vanagloria, a algo presuntuoso, pues sabemos que todos tenemos algo que es falso en nosotros.  Sin embargo, Jesucristo, Dios, no puede ni tiene por qué mentir. Y dice que es la verdad, que todo en El es auténtico, que no hay dobleces, que es La Verdad.
El es verdadero Dios y verdadero hombre. Su doctrina es verdadera ya que proviene del Dios verdadero, que se ha hecho también hombre verdadero. Y esto es así porque ha demostrado su condición con hechos, con milagros y su doctrina la ha confirmado con su forma de vida. "Todo lo ha hecho bien".
"Yo soy la vida". Nosotros hemos sido creados para vivir. Jesucristo es nuestra verdadera meta, ya que El es la vida. El dinero, los placeres de la vida, el poder, la sabiduría...sólo son apariencias, no son realidades. Son cosas que nos pueden ayudar durante la vida; pero, en realidad, ellas son nada, carecen de vida.
Solo Jesús es vida. "Solo El tiene palabras de vida eterna".  Y lo es porque es Dios y ha dicho:" yo soy el camino, la verdad y la vida". En El tenemos que buscar para encontrar y fuera de El tan solo encontraremos sendas falsas e ilusiones sin sentido.

22 de enero de 2017

SIN TÍTULO



Cuando comencé a escribir en mi blog, lo hice como un ejercicio  que me ayudase a reflexionar sobre mí mismo con el fin de ordenar las ideas e intentar vislumbrar cómo y hacia donde está encaminada mi vida; y, a su vez,  descubrir en mi propia experiencia qué piensa, cómo opina una persona jubilada.
Todo ello pretendo hacerlo con la simple razón.
Ya han pasado más de seis años. He escrito  sobre temas que me parecían interesantes y que me resultaban un tanto intrigantes. Los he tratado como un diálogo conmigo mismo, partiendo, por supuesto, desde mi conciencia de católico, pero intentando fundamentar con razonamientos todo el desenvolvimiento de los temas.
Ahí están.  Puedo decir que para mí han sido de utilidad. Me han ayudado a organizar un poco mejor mi vida espiritual, a apreciar el día a día y a mantener la esperanza en el mañana ,... Cierto que  muchísimas veces los razonamientos se quedaban muy cortos y , mirados con otra mentalidad, no tan evidentes. Son sinceros y esta es mi forma de pensar y sentir.
He pensado que,  quizá,  también fuesen interesantes para otros lectores y por eso los publico. Si así es, me considero feliz y doy gracias a Dios por su ayuda.


15 de enero de 2017

CONFIANZA

Esta tarde , durante la misa, estaba pensando en lo curioso de la presencia de Dios con  nosotros.
Dios que es la causa,  mantenimiento, funcionamiento.... de todo cuanto existe, se nos muestra en un pequeño trozo de pan y en un poco de vino. Y está realmente ahí y, mediante la comunión, lo recibimos en nosotros y no notamos nada especial....Llevamos en nosotros al mismo Dios y no notamos nada especial.
Nuestro ser no está preparado para ver el esplendor de la gloria de Dios.
Nuestro cuerpo es como un velo que mediatiza la visión de nuestro espíritu. Tan sólo percibimos lo que nuestros sentidos pueden percibir. Sin embargo, ahí esta esa realidad. Dios está en nosotros y con nosotros, aunque no seamos capaces de percibirlo.
Dios quiere que lo amemos y permanece oculto a nuestros sentidos. Dios también quiere que nosotros nos amemos y nos vemos como seres independientes, desconocidos, a veces, rivales. Tampoco vemos la relación que nos une a unos con los otros. Vemos personas  débiles de carácter, ambiciosas y egoístas... y no vemos el por qué tenemos que amarnos y ayudarnos.
Jesucristo se nos presenta como "el camino , la verdad y vida" y nos predicó una doctrina maravillosa, sencilla para cumplir, pero que choca directamente con nuestras tendencias personales. Predicó el amor y la unidad y, cuando estamos contentos y bien, nos parece una cosa natural; pero, cuando alguien se nos pone en contra o tenemos algo que nos molesta, ya no lo vemos tan natural.
Y ahí está la realidad: Dios , al que no vemos, el mandamiento del amor... y nuestra existencia.

Cuando Dios se hizo hombre, vivió como un hombre normal. Y era Dios. Sí es cierto que hizo milagros, anduvo sobre las aguas, se mostró transfigurado a algunos discípulos, pero no  quiso exhibir su poder. Al fín, sufrió la pasión y fué crucificado. Incluso, cuando se mostró a sus discípulos después de resucitar, lo hizo con sencillez.... Y es Dios. Este es nuestro camino, ya que es la Verdad , que nos llevará a la Vida.
Si así lo ha dispuesto Dios, quienes somos nosotros para opinar distinto? Si nuestro ejemplo de vida es Jesús, lo tenemos muy claro: El vino a servir y a ser útil a los demás, No vino a que se le sirviera como a Rey ni a que se le adorase como Dios. El fué uno más, que todo lo hizo bien.



23 de diciembre de 2016

¡MUCHAS FELICIDADES, SEÑOR!

Hace 2016 años, naciste, Señor, como hombre; pues, como Dios, no tienes principio porque Tú eres el principio y la causa de todo. Naciste como hombre para enseñarnos el Amor, para enseñarnos a amar. Tú cambiaste la ley del talión por la ley del amor.  Tú nos enseñaste con tu doctrina y con tu ejemplo de vida que nos habías creado para juntarnos contigo en el Amor y participar por siempre de Tu Felicidad.
Tú, Señor, nos nombraste hijos de Dios, por tanto, hermanos tuyos y de todos los demás humanos.
Tú, Señor, has hecho con nosotros una gran familia en la que todos somos participantes, siendo Tú nuestro Hermano mayor.
Tú, Señor, nos acompañas y nos cuidas como buen Hermano nuestro durante toda nuestra vida;
pero, no solamente durante nuestra vida aquí en la tierra, Tú sigues manteniendo unida esta familia  tuya y nuestra en el cielo. Sigues creando nuevos hijos en esta tierra y sigues con ellos en el cielo.
Señor, estos días celebramos tu cumpleaños  y como hermanos tuyos te queremos felicitar y pedirte que nos des tu bendición, a la vez que agradecerte que cuides de nosotros por toda la eternidad.
No los podemos ver, pero, dales, Señor,  tu bendición y nuestro recuerdo a nuestro hermanos que, como Tú, nos han precedido en la tierra.

GRACIAS,  SEÑOR, Y MUCHAS FELICIDADES DE PARTE DE TODOS TUS HERMANOS QUE TE QUIEREN. ¡ FELIZ CUMPLEAÑOS!

31 de octubre de 2016

RESPONSABILIDAD PERSONAL

Es un tema que me está preocupando desde hace algún tiempo.
Me refiero a la responsabilidad del hombre en sus actos. Parece evidente: si el hombre es libre para actuar, es responsable de su acción. Sin duda alguna, así es. Sin embargo, para hacer el bien, tiene que ser movido por Dios; pues, todo lo bueno viene de Dios. ¿Acaso el hombre no es libre para hacer el bien y, por tanto, responsable de su acción? Sin duda alguna. ¿Qué argumentos podríamos dar para aclarar este dilema?
Veamos, el hombre tiene libertad para actuar. Puede actuar correctamente y actúa bien ó puede actuar incorrectamente y actúa mal. Hasta aquí, el hombre actúa por sí mismo, sin más. En cualquier circunstancia, una persona puede actuar correcta ó incorrectamente y es personalmente responsable de su acto. Es la vida, nuestra vida y tenemos que actuar en ella.
Jesús se presenta como el verdadero camino, verdad y vida para los hombres. Sin embargo dice que nadie va a El si el Padre no lo llama. En otra ocasión habla de que al hombre le es imposible salvarse, sin embargo, el Padre todo lo puede.
Quizás esto indica que en nuestros actos hay una doble dimensión: una, la normal, la que podemos conseguir nosotros usando de nuestra libertad y otra a la que nunca lograríamos alcanzar si Dios no nos ayuda.  Esta primera dimensión sería con el valor de nuestras actuaciones realizadas por nuestros propios medios. Su valor se quedaría limitado a nuestra existencia actual, sin posibilidad de transcendencia superior.
La segunda dimensión sería la realizada por nosotros, pero en comunión con Jesús. Esos actos, transcienden, no por nosotros, sino por Cristo y, aunque somos responsables nosotros, sin embargo, recibimos el beneficio de la actuación conjunta con Cristo y, por tanto, sí somos invitados por el Padre para tales actuaciones.
Es increíble la transcendencia de nuestros actos, realizados en comunión con Cristo. Esto, evidentemente es una gracia de Dios, no es mérito nuestro ni algo que nosotros podamos merecer por nosotros mismos, sino algo que Dios nos da porque quiere y que nosotros debemos pedir para conseguirlo. La comunión de los santos, la actuación dentro del cuerpo místico de la Iglesia, la imitación de la vida de Cristo, el cumplimiento de sus mandamientos....

16 de agosto de 2016

BUSCANDO OTRAS RAZONES

Conversando con un amigo sobre Dios y sobre el mundo, creo que es interesante intentar razonar un planteamiento desde un punto de inicio personal con el fin de que el tema no sea  abstracto e impersonal, siendo algo que nos afecta directísimamente.
Parto de mí mismo y de mi entorno  para que cada cual lo personalice.
Yo, ahora mismo,  estoy aquí, existo.  Hace unos años, estaban conmigo mis padres, mis abuelos, mi hijo, amigos, más familiares, conocidos etc... estaban como yo ahora, existían como yo ahora. Ya no están. Dentro de 15, 20,  25 años... mi otro hijo estará pensando quizás como  yo ahora: Mi padre estaba conmigo y ahora no está....¿Qué ocurre a corto plazo, 15, 20, 30 años? Estas son las soluciones que me interesa ver y que me afectan más directamente. El pensar cómo fue la creación del mundo, cómo ha ido evolucionando a través de millones y millones de años, son temas muy interesantes; pero, nuestro periodo de vida es muy corto e indeterminado. Luego,  nos interesa buscar en nuestro alrededor, en nuestro tiempo, por así decirlo.
¿Qué apoyo tengo en mi existencia? ¿ Dependo sólo y totalmente de mí?
Mis padres me engendraron, sin conocerme ni elegir ni consultarme. Comencé a estar aquí, a existir.
Llevo existiendo 69 años. Si dependiese sólo y totalmente de mí, no tendría el problema de hasta cuando. Igual que,  si mis antepasados hubieran dependido sólo y totalmente de ellos, tan poco hubieran tenido el ahora ya no estar aquí conmigo.
Si observamos,  desde lo más pequeño hasta lo más grande todo está siguiendo un orden, una dependencia: átomo, minerales, gases, plantas, animales, personas, planetas, universo...Todo sigue un orden y una dependencia; pues, las plantas no pueden vivir sin luz y sin calor.... Los animales no pueden vivir sin oxigeno,sin luz, sin calor, sin comida.... Y sin embargo, todo eso no depende de sí mismo para que eso siga existiendo. Hay un orden y una dependencia entre las cosas;pero, sin autonomía. Vemos que las especies desaparecen, que los elementos tienden a agotarse, que las estrellas se apagan, que las personas ya no están con nosotros.... porque nada de todo esto tiene autonomía para permanecer en sí mismo.
¿Estamos destinados a desaparecer y a volver a la nada?
Partiendo de la premisa de que en lo micro y en lo macro existe un orden y una dependencia de elementos, sin existir autonomía de esos elementos, es evidente que ese orden y dependencia no es posible que sea por una casualidad. Luego "Algo" es la causa del orden entre las cosas  y ese "Algo" es independiente de todo ese universo micro y macro, al que nosotros pertenecemos; siendo, a su vez, el que mantiene la existencia, dependencia y orden de las cosas en todo momento. Por lo tanto, el que mantiene la evolución de cada uno de los elementos existentes, desde el principio hasta el fin.
Siendo ese "Algo", vamos ya a llamarlo Dios, la Causa con autonomía, la Causa necesaria, siendo independiente de toda la creación, ¿qué razón hay para pensar que las personas, elementos de la creación mimadas por Dios, tengan que volver a la nada cuando dejan de existir en esta vida?
Dios ha creado a la raza humana como seres personales, con libertad de actuación y, por tanto, con responsabilidad. Esta responsabilidad no tendría ningún valor ni ningún sentido de ser, si tiene que desaparecer en el momento en que desaparezca la persona. Con este concepto de responsabilidad, estamos metiendo a la persona en un campo fuera de lo material, en un campo moral, inmaterial.
Dios, al estar por encima de todo y organizándolo todo, está también organizando ese campo moral de la persona, ese campo inmaterial. Luego, cuando la persona muere físicamente, sigue existiendo en ese mundo inmaterial dirigido y organizado por Dios y participando de esa Causa Necesaria que confirma nuestra existencia en El por siempre.