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30 de junio de 2017

¿QUÉ VALOR TIENE MI VIDA...?

Mi vida es uno de los infinitos posibles que se ha hecho realidad; pero  que, para conseguirlo, no he influido yo en nada. Es decir: Estoy aquí porque he venido. Lo curioso es que, aunque quiera quedarme, me marcharé sin que nadie me consulte si quiero o no; ni siquiera, cuándo quiero  o no marchar.  Hemos venido sin querer y nos iremos sin saber cuando.
Curiosamente,  hemos comenzado a existir en un momento determinado del tiempo y con unas circunstancias muy concretas. Yo y mis circunstancias es lo que constituye mi ser

Y todo ésto, para qué? Yo soy yo, que tengo que actuar con mis circunstancias, que van cambiando constantemente. Según sea mi actuación, voy influyendo, para mejor o peor, en las circunstancias de las demás personas que me rodean, las cuales influyen, a su vez, en todas las demás. ¡Vaya, hombre, qué casualidad!. Resulta que mis actos son como, cuando tiras una piedra al agua, que se forman cantidad de ondas a su alrededor....

Luego, mi vida está hecha para que actúe y para que actúe correctamente. Si no sabemos hasta cuando, tampoco sabemos cuanto. Lo que quiere decir que tenemos que actuar siempre. Además, si hemos sido puestos en la sociedad en un momento determinado de la historia, estamos formando parte de esa historia e influyendo en la misma.

Pues, bien pensado, parece que sí tiene valor mi vida y la de cada uno de nosotros. ¡Por supuesto!.