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8 de septiembre de 2013

VIVENCIAS DE HOY

Vamos a resumir las viviencias de hoy, un día cualquiera, de dos personas cualquiera .
Pongamos un nombre a la primera, ... el tuyo mismo.
...Ha sido un buen día : En el trabajo he estado muy a gusto. El jefe me ha dado la enhorabuena
por la presentación del tema que me había asignado (posiblemente tenga un pequeño aumento de sueldo).
A la hora del almuerzo, he estado charlando con unos clientes a los que hacía tiempo que no veía.
Por la tarde he quedado con mi amigo para salir a dar una vuelta con las mujeres y cenar con ellas
en el restaurante de los paseos, junto  al río. En resumen, una jornada estupenda. Bueno, me está
molestando un poco la pierna, pero no es nada, ya se pasará.

Pongamos nombre a la segunda persona,... no nos compliquemos, dejemos el mismo nombre.
...No sé para qué amanece. Otra vez los mismos problemas a los que no les encuentro solución:
Ni tengo trabajo, ni tengo dinero y ni apenas tengo para que coman mis hijos.
Me he pasado la mañana buscando donde conseguir alguna cosa... nada. He ayudado a descargar
unos bultos de un camión, pero tan sólo me han dado las gracias.
Por la tarde, ni siquiera he tenido ocasión de intentar algo, ya que ha estado lloviendo y no he
podido salir de mi casa. Estoy desmoralizado y sin apenas fuerzas para seguir luchando día a día.

Son dos vivencias comunes a las que se les puede añadir todos los matices y circunstancias que
se nos ocurran, que se pueden combinar, que se pueden ... son circunstancias actuales.
La primera persona está viviendo unas circunstancias muy favorables: tiene trabajo y éxito en el
trabajo, tiene amigos y se lo pasa bien... a pesar de ese pequeño dolor de pierna. Posiblemente
mañana ya no le duela.
La vivencia de la segunda persona, sí es lamentable: no tiene donde sacar un duro y, a penas le
queda algo para mantener a sus hijos. Confiemos que, al menos, no le falten las fuerzas para
seguir luchando mañana por la subsistencia suya y la de su familia.
La primera persona es feliz, a pesar de ese pequeño dolor.
La segunda persona se ve desgraciada y obligada a luchar por la vida.
Si nos parecen duros y extremos los ejemplos, los podemos modificar a nuestro gusto, quizás
podemos quitar un poco de éxito en el primero y dar alguna oportunidad más al segundo.
Estupendo, somos sensibles y se nota que tenemos corazón . Modifiquemos las vivencias de
estas personas para que no sean tan extremas ni parezcan tan realistas; pues, hasta a mí que
las he inventado me están pesadumbrando de haberlas escrito.
 HAGAMOS ALGO, POR FAVOR.