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6 de septiembre de 2013

AMAOS COMO YO OS HE AMADO

Ya en el Antiguo Testamento aparece el mandamiento del amor: Amarás al Señor tu Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a tí mismo.  Jesús  dijo al que le preguntó qué tenía que hacer para salvarse que cumpliese ésto y se salvaría.
Sin embargo, Jesús nos dice: Amaros los unos a los otros como yo os he amado.
Qué diferencia hay de uno a otro mandamiento?
En el Antiguo Testamento se pone como medida de amor a uno mismo (haz con los demás lo que
quisieras que los demás hiciesen contigo). Ama  a tus semejantes como quieres que ellos te amen a tí.
Imagínate en la situación de los que te rodean y actúa como si la situación fuese al revés, que ellos estuviesen en tu ser y tú, en el de ellos.
En el Nuevo Testamento, la medida es el amor de Jesús: " El precepto mío es que os améis unos a otros como yo os he amado a vosotros, que nadie tiene amor más grande que el  que da su vida por sus amigos". Jesús por amor a nosotros se hizo hombre y vivió entre nosotros como uno más de los mortales, nos enseñó su doctrina divina,nos curó de las enfermedades, se nos ofreció como camino, verdad y vida a seguir para conseguir la vida eterna, nos redimió de nuestros pecados muriendo por nosotros en la cruz y nos ofreció un lugar en el cielo en su resurrección.
Nos enseñó unas normas de comportamiento curiosas: "El que quiera ser primero, sea el servidor de los demás" " Procurad entrar en los cielos por la puerta estrecha..." " El que quiere conservar su alma, la perderá; mas el que la pierda por mi causa, la ganará".
Jesús nos dio ejemplo durante toda su vida: enseñando, haciendo el bien ....El no necesitaba el sacrificio para entrar en el cielo, sin embargo, se retiraba a orar y a ayunar y acató la voluntad de su Padre de morir en la cruz por nosotros. Nos dice que mortifiquemos nuestro cuerpo y nuestro espíritu voluntariamente por El, para que ese sacrificio en nombre de Jesús nos sirva para la vida eterna.
El amor de Jesús por nosotros llega al máximo, no tiene límites. El amor nuestro con los demás, también debe ser al máximo: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos si os tenéis un tal amor unos a otros".
Porque El es el camino, la verdad y la vida. Es nuestro ejemplo a seguir, con la gracia de Dios.