Estamos viviendo unos tiempos muy particulares. Hemos pasado de una sociedad de bienestar a una sociedad caótica. Estamos yendo de bien a mal, lo cual es muy doloroso.
El fundamento de una sociedad se basa en: La persona que se agrupa y forma la familia y , esta a su vez, se agrupa y forma la sociedad .
La persona necesita unas circunstancias físicas y mentales para llevar correctamente su desarrollo. Necesita tener bienes físicos propios ( alimento, vivienda, dinero...) y tener la posibilidad de un desarrollo intelectual personal (escuelas, valores morales, incentivo...)
Esta persona formaría la familia para seguir formándose , desarrollando y formando nuevas personas.
Necesita, por tanto una vivienda, un trabajo, unas escuelas...
La agrupación de familias constituyen la sociedad que necesita ser dirigida y defendida de injerencias ajenas que la puedan perjudicar.
Por desgracia, la persona está siendo incentivada para vivir sin preocuparse del mañana y para que la preocupación del hoy sea el goce personal y del momento. Quitando el deseo de superación tanto física como mental, anulando los valores humanos hacia los demás y teniendo como meta a sí mismo individual. Es decir, la persona está siendo encerrada en sí misma , evitando la colaboración en el bienestar de las demás personas.
Y la familia...? Ya no es necesario el formar nuevos individuos, incluso la formación y el desarrollo de los hijos se ven usurpados por los dirigentes políticos. Los ingresos económicos para poder mantenerse son cada vez más escasos y las perspectivas de mejora, muy lejanas.
Con esta situación de las personas y las familias, la situación de la sociedad.... Dirigentes políticos que utilizan el dinero común de los contribuyentes para intereses particulares, que no les importa el buen gobernar sino el estar en el gobierno para seguir enriqueciéndose, aunque sean incompetentes para el puesto que ocupan, que imponen su forma de pensar, que restringen la libertad de expresión, que todo lo consiguen a base de sobornos y usurpación de poderes....Es decir, siendo lo contrario a lo que debe ser un buen dirigente : debe estar al servicio de todos los demás.
Es una situación muy negra y que , cuando piensas en cómo se puede solucionar, te desmoralizas porque no se ven soluciones inmediatas de cambio. Nos vemos incapaces de controlar la situación.
Sin embargo, si el fallo comienza en la persona, si mejoramos individualmente podremos mejorar la familia y, si mejora la familia, la sociedad mejorará. Los actuales dirigentes de la sociedad dejarán de serlo algún día y podrá haber personas que nos dirijan anteponiendo el bien común al bien particular; porque habremos conseguido personas honestas y solidarias. Entonces será todo distinto y veremos la luz para todos y cada uno de nosotros.
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