El hombre es un ser que tiene un comienzo como persona, que tiene una evolución durante
un tiempo y , al final de esta vida, tiene una metamorfosis.
Veamos: nacemos con un pequeño cuerpo de materia inerte al que da vida un algo espiritual y ambos constituyen un ser personal. Este ser va evolucionando tanto en la materia como en la parte espiritual, hasta que llega el momento en que el espíritu deja de dar vida a esa materia y la materia vuelve a descomponerse como cuerpo. Es lo que llamamos la muerte.
Qué ha ocurrido? El ser espiritual da vida al cuerpo porque él tiene esa vida en sí ya que es un ser vivificante con la finalidad de vivificar a ese determinado cuerpo y con el que conforma a la persona individual e independiente. Es lo que constituyen el YO.
Yo sé lo que pienso, lo que quiero, lo que siento.... pero ignoro lo que cualquier otra persona piensa, quiere o siente. Mis pensamientos, mis sentimientos, todas mis sensaciones las percibe mi espíritu a través del cuerpo material. Cuando esta colaboración, por diversas circunstancias, ya no es posible, ocurre la muerte. El cuerpo material queda materia inerte en descomposición.
Es ser espiritual, al poseer la vida, sigue viviendo, pero con la tendencia hacia la vivificación de ese cuerpo al que dio vida.
Este razonamiento me lleva a una duda; Cómo demostrar que no desaparece el Yo personal aunque haya desaparecido una de las partes de ese Yo.
En el supuesto que me falte una parte de mi cuerpo, sigo siendo Yo. Mientras la vida en conjunto, mi parte vivificadora ha ido adquiriendo conocimientos, valores, experiencias... que han modificado mi Yo en lo que constituye mi parte espiritual y eso sigue siendo mío....
Luego, mío, Yo, mi individualidad, mi responsabilidad, mi personalidad se mantienen en mi ser vivificador con tendencia a vivificar mi cuerpo. aunque éste no esté de momento.
Durante esta vida, mi ser ha ido tomando conciencia del "yo", independiente del "tú"; pero, a su vez como algo propio, indivisible, particular y distinto a todo lo demás. Este concepto es independiente de la evolución de mi cuerpo. "Yo" soy "Yo" de niño, de joven , de adulto, de viejo....Siempre sigo siendo "Yo". Mi cuerpo se ha ido deteriorando y mi espíritu ha ido consiguiendo nuevos conocimiento, nuevas experiencias..., que han hecho que siga siendo "Yo" mismo y mejorado; y esta percepción se mantiene en mi espíritu, en la parte vivificadora de mi cuerpo. Luego, cuando ocurre al separación de ambas partes, mi "Yo" sigue igual en la parte que sigue viviendo. Es decir, mi espíritu sigue siendo un ser individual y personal. ¡Sigo siendo "Yo" mismo y no una fuerza amorfa e impersonal!
Somos seres inmortales ya que nuestra esencia es espiritual y eso, nadie lo puede anular.
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