A Dios lo conocemos por sus obras y por lo que nos ha querido revelar.
El es " El que Es"; Causa sin Causa y Causa de todo lo que "es".
Nosotros somos y, como tales, somos efecto de Dios, que nos ha creado en un tiempo
determinado, en una familia, sociedad y circunstancias determinadas y con una
misión determinada a cada uno de nosotros que debemos cumplir en dos etapas:
Durante el tiempo que estemos en esta vida y , la segunda, después de ese tiempo.
Que hemos sido creados por Dios y no por nosotros mismos es evidente ya que nosotros
no hemos sido conscientes de nuestra existencia hasta después de unos años de
existir y nuestros padres tampoco han sido conscientes hasta después de que hayamos
existido como seres.
Pero, ¿ cuál es nuestra misión a cumplir, primero aquí y después, una vez hayamos terminado en esta vida?
La tenemos expresada en los mandamientos del Antiguo Testamento y , posteriormente, confirmada en el Nuevo Testamento por Jesús, el cual modifica el mandato de amar a los demás "como a nosotros mismos" por, "como El nos amó". Esta es nuestra misión.
Para ello Dios nos dio libertad de acción para que nuestros actos sean meritorios .
Jesús es, por tanto, el modelo a imitar(Yo soy el camino) para conseguir nuestra verdadera
finalidad ( Yo soy la Verdad), que es El mismo (Yo soy la Vida), es decir, nuestra segunda etapa.
Precisamente en esa libertad de acción; en esos actos meritorios, aunque por sí mismos
sean incapaces de tener valor eterno, por la Gracia de Dios, sí lo tienen.
Esto nos confirma nuestra segunda etapa, nuestra vida eterna … NUESTRA VERDAD.
No hay comentarios:
Publicar un comentario