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15 de febrero de 2017

LA VERDAD Y LA VIDA

Es un texto muy conocido: "Yo soy el camino, la verdad y la vida". Con frecuencia, cuando nos ponemos a meditar en este texto, lo hacemos con la primera parte: "Yo soy el camino". La verdad y la vida, lo pasamos un poco por encima, sin darle importancia.
Me gustaría pensar en voz alta sobre estas dos afirmaciones: Yo soy la verdad y yo soy la vida.
En este mundo parece que nada es lo que aparenta ser. Parece que nuestro cuerpo se mueve, piensa y vive por sí mismo y , en realidad, nuestro cuerpo es una materia inerte, que sirve de sostén a algo que no vemos y que es lo que mueve nuestro cuerpo, piensa y hace que nuestro cuerpo se desarrolle y viva. Si miramos a nuestro alrededor, nos parece que conocemos a nuestros vecinos y nos damos cuenta de que no sabemos nada de nadie.... Y Jesucristo dice: "Yo soy la verdad". Esta frase, en boca de cualquier otra persona, nos sonaría a vanagloria, a algo presuntuoso, pues sabemos que todos tenemos algo que es falso en nosotros.  Sin embargo, Jesucristo, Dios, no puede ni tiene por qué mentir. Y dice que es la verdad, que todo en El es auténtico, que no hay dobleces, que es La Verdad.
El es verdadero Dios y verdadero hombre. Su doctrina es verdadera ya que proviene del Dios verdadero, que se ha hecho también hombre verdadero. Y esto es así porque ha demostrado su condición con hechos, con milagros y su doctrina la ha confirmado con su forma de vida. "Todo lo ha hecho bien".
"Yo soy la vida". Nosotros hemos sido creados para vivir. Jesucristo es nuestra verdadera meta, ya que El es la vida. El dinero, los placeres de la vida, el poder, la sabiduría...sólo son apariencias, no son realidades. Son cosas que nos pueden ayudar durante la vida; pero, en realidad, ellas son nada, carecen de vida.
Solo Jesús es vida. "Solo El tiene palabras de vida eterna".  Y lo es porque es Dios y ha dicho:" yo soy el camino, la verdad y la vida". En El tenemos que buscar para encontrar y fuera de El tan solo encontraremos sendas falsas e ilusiones sin sentido.