Páginas

16 de agosto de 2015

¿TEMOR A LA MUERTE?

Ayer, en una conversación de amigos, estuvimos tratando sobre la vida, la existencia de Dios, Jesucristo, la muerte y un montón de temas afines. La conversación se desarrolló con mucha pasión,  lo que afectó evidentemente a razonamientos más meditados y acertados. Me dí cuenta que, cuando estás razonando con acaloramiento, no siempre das las mejores respuestas ni percibes toda la amplitud de la cuestión tratada. Sí puedo asegurar que fue una conversación sincera e interesante.
Por eso, con más calma , creo que es interesante recordar algunos de los puntos tratados e intentar razonar mi opinión, aun que ahora no tenga contrincante que rebata. Si quieres, puedes hacerlo tú.

¿Temor a la muerte?,¿Por qué?. Por ignorancia. No vemos cómo sigue la persona inmediatamente después de morir. Tan sólo vemos que el cuerpo deja de funcionar y hay que enterrarlo porque comienza a oler y a descomponerse. Vemos que una persona que ha estado conviviendo con nosotros se aparta irremediablemente de nosotros y ya no la vemos más. Esto nos produce dolor por la ausencia y miedo ya que no percibimos por nuestros sentidos qué es lo que ocurre a partir del momento de la muerte. Deseamos seguir viviendo, ya que consideramos que estamos mejor en esta vida y, aunque tengamos algún sufrimiento, necesidad o enfermedad , preferimos seguir vivos.
Estas son nuestras preferencias y no vemos más para opinar.
Esta vida es la acción conjunta de nuestro cuerpo y nuestra alma. La muerte es la incapacidad de esta acción conjunta, bien sea por una causa traumática, como es un accidente , por una causa natural de desgaste de una parte , por una parada ocasional de la actuación del cuerpo, falta de riego de la sangre, etc.... El caso es que se corta esa interacción. Los que estamos alrededor de la persona fallecida no vemos más que lo que perciben nuestros sentidos: que un cuerpo queda inerte.
No podemos ver qué es del alma, ya que es algo inmaterial y, aunque muy real, ya que la conocemos por sus efectos, nuestro cuerpo nos impide ver o percibir la evolución de esa parte nuestra, activa y real, pero inmaterial. Esa limitación nuestra no nos autoriza a decir que con la muerte se acaba todo.
De la existencia de la otra vida espiritual nos hablan todas las religiones y, en concreto, como católicos, Jesucristo, Dios y hombre, conocedor  y hacedor  de cuanto existe , habla constantemente
de esa existencia después de la muerte y su testimonio es irrefutable.
¿Por qué temor a la muerte? Sabemos que nos tiene que llegar y que no tenemos una garantía de años de vida. Sabemos que Dios nos ha creado, somos sus hijos y nuestro destino está en Dios, nuestro Padre. Aunque no veamos por nuestros ojos a nuestra alma, sabemos que Dios, su Creador y Padre, le da la bienvenida en el cielo y la está aguardando con un verdadero amor de Padre. Santa Teresa decía:"... y tan alta vida espero que muero porque no muero".
Este es uno de los temas discutidos, ya iré sacando algunos otros, pues creo que son realmente interesantes, aunque, a veces tengamos que echar mano de la fe y esta es una gracia de Dios, nuestro Padre, que la tenemos que pedir.