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15 de diciembre de 2013

LA VIDA, PRIMER CAPITULO... ESTUPENDO.

¿Qué tiene la vida para que sea un capítulo interesante del libro de nuestra existencia?.
Reflexionando un poco sobre nuestra existencia hasta ahora,  vemos que estamos aquí
por no sé qué circunstancias. Que lo que nos parece real es una simple ilusión ya que,
lo que creemos conseguir, se nos desvanece de las manos rápidamente y nos queda
la intranquilidad de la desilusión. Es como un espejismo cuya realidad desaparece
 cuando nos acercamos.
Durante este capítulo de la vida vamos luchando por conseguir metas. Estudiamos
para conseguir una carrera y posicionarnos mejor, nos casamos y formamos una familia,
trabajamos para conseguir una jubilación para cuando seamos mayores.... Vamos corriendo
detrás de una realidad  utópica, con la vista puesta en un futuro que siempre , cuando menos
 lo esperamos, queda pendiente.
 Creemos haber conseguido dinero, que nos da felicidad, que nos proporciona honores ante
 la sociedad y respeto.... Y nos damos cuenta que lo que hemos conseguido es humo que se
nos escapa de las manos.  Nada de lo que tenemos nos satisface.
Aun el amor de nuestros semejantes es algo incierto y que no termina de llenarnos.
Nuestra vida es como una carrera loca que no va ninguna parte.
Siendo así nuestra vida, qué tiene de estupendo ni de deseable?
La realidad que vemos son cosas que pasan a nuestro alrededor sin retorno. Y nosotros
somos algo que se agota sin vuelta atrás. Vemos nuestro cuerpo, pensamos y creemos
que, además de materia, estamos compuestos de otra cosa que no es materia, pero que
no la podemos palpar ni ver. Nos tenemos que fiar de sus efectos: sentir, pensar, amar,
odiar, conocer, recordar, decidir....
Este componente que no es materia, tampoco es permanente sino que va evolucionando
a lo largo de la vida: con la experiencia vamos consiguiendo más conocimientos, vamos
depurando nuestros gustos, cambiamos de opinión de lo que nos rodea.... Sin embargo, no
sabemos más. Cuando deja de funcionar nuestra parte material, no sabemos si esa otra
parte inmaterial se acaba o no.
¿Cual es el valor de la vida?;pues, si se termina todo con la muerte, la vida carece de valor.
Tenemos un caso evidente que nos demuestra que después de la muerte del cuerpo, el
espíritu sigue viviendo : Jesús de Nazaret. El vivió, murió y resucitó . Esto es un hecho
real, probado históricamente. Luego, si Jesús vivió, murió y resucitó, es evidente que
nuestra parte espiritual no muere cuando muere el cuerpo. Por lo tanto, después de la muerte
material, seguimos viviendo.
Siendo así, la visión de la vida cambia totalmente: lo material muere, lo espiritual sigue viviendo.
Lo espiritual supera a la materia en supervivencia. Luego esta vida que se nos presenta como
una ilusión, tiene que tener las miras puestas en esa parte espiritual que sigue adelante después
de la muerte; ya que la parte material perece. El desarrollo y fortalecimiento de nuestra parte
espiritual es el valor que la vida tiene para cada uno de nosotros.
¿Cómo es esa vida del espíritu? Eso ya es el siguiente capítulo de nuestra existencia. Por ahora,
procuremos vivir esta vida correctamente, de manera que sean los intereses espirituales los que
prevalezcan sobre los materiales y, de esa forma, entrenar a nuestro espíritu para continuar viviendo.
El camino y el valor de esta vida nos lo enseña el mismo Jesús, que con su vida,  muerte y resurrección
nos enseñó cómo debemos vivir en esta vida  para continuar correctamente en la espiritual. Sus
enseñanzas las tenemos en los evangelios. Si los estudiamos, entenderemos el verdadero valor de
la vida y nos daremos cuenta de que sí, la vida es un primer capítulo estupendo de nuestra existencia.